AMBIENTAL

Comunidad se une a plantar árboles y transforman el desierto en un bosque lleno de vida

La transformación fue propiciada por acogidos nigerianos en Camerún.

Desde el 2014 en Minawao como en otras poblaciones de Camerún se comenzó a recibir personas que han sido afectadas por integrantes de ciertos grupos locales al margen de la ley. Las acciones de estos grupos obligó a desplazarse desde Nigeria a más de 60.000 ciudadanos.

Estas movilizaciones llevaron a los recién llegados a talar los árboles para leña y así cocinar en el campamento, acabando con cualquier árbol que diera sombra. Por tratarse de una cantidad considerable de personas, Minawao perdió sus zonas verdes.

Para Boubakar Ousmary quien sirve de gobernador del lugar que limita con el campamento, antes de la llegada de los nigerianos «no se podía ver a nadie a menos de 100 metros”, por los abundantes árboles que existían en la zona. Desafortunadamente, esto ya no era así.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

En un esfuerzo por revertir esta situación, la Agencia de las Naciones Unidas (ACNUR) y la Federación Luterana Mundial(FLM) en una alianza estratégica presentaron un sistema para capacitar y empoderar a los nigerianos para que cuidaran el sitio donde habitan.

La situación estaba colocando el clima un poco desértico, y por razones obvias la fauna se vio afectada. Por lo que el programa de los organismos pretendía reducir de forma inmediata la deforestación y abordaría el problema desde dos extremos, incluida la promoción de energías renovables.

Luka Isaac presidente de los refugiados nigerianos en Minawao expresa su opinión después de observar los resultados. «Dondequiera que miremos ahora es verde. Los árboles han crecido, tenemos sombra y tendremos suficientes árboles para que nuestro entorno sea hermoso y saludable. Antes, el aire estaba muy polvoriento. Ahora el aire que respiramos es muy bueno”.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

Las iniciativas ecológicas comparten principios que han sido desarrollados por Land Life Company como la «tecnología capullo». Según esta, se entierra un tanque de agua en forma de rosquilla hecho con cartones reciclados que rodea las raíces de la planta y la alimenta con una cuerda que se conecta al brote joven.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

Además las comunidades se han integrado a esta forma de sembrar y mejorar la apariencia del suelo. Se cultivan árboles frutales en viveros y luego se distribuyen a través de los administradores del campo, escuelas, lugares públicos y hogares.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

Los beneficios de la siembra de los árboles son muchos, reducen la erosión y proporcionan sombra. Lydia Yacoubou es una nigeriana que ha participado en esta iniciativa ecológica y piensa que los beneficios son incalculables: “Los árboles nos aportan mucho. Primero, brindan la sombra necesaria para cultivar alimentos. Luego, las hojas y ramas se pueden convertir en un fertilizante para cultivar. Finalmente, el bosque atrae y retiene agua. Las precipitaciones incluso han aumentado«.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

Cuando los árboles crecen pueden aportar suficiente leña que puede satisfacer las necesidades de las comunidades. Pero para garantizar que el nuevo bosque no sea eliminado se ha incentivado la producción de estufas energéticas y de forma adicional se está produciendo carbón vegetal, para diversificar la economía de la región.

Créditos absolutos: ACNUR/Xavier Bourgois

En la producción de carbón y estufas trabajan principalmente mujeres. Esta situación aleja a las familias de cierto estado de afectamiento. Una de las trabajadoras se llama Fibi Ibrahim quien es madre de cinco hijos, la cual menciona: “El dinero que gano vendiendo briquetas de carbón me permite comprar jabón, condimentos y carne para complementar las raciones de la familia. Espero que pronto, cuando haya ahorrado suficiente dinero, pueda abrir mi propia tienda en el campamento y satisfacer plenamente las necesidades de mi hogar».

De forma efectiva se ha logrado capacitar a los miembros de 5.500 hogares en la producción de carbón vegetal ecológico y se han distribuido más de 11.500 estufas de bajo consumo. Además, se ha logrado revertir la desertificación y potenciar un hermoso paisaje verde.

¡Deja tu comentario aquí abajo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *