ANIMALES

Taxista desciende a caudaloso río para rescatar a un perrito que era llevado por la corriente

El canino había bajado erróneamente en el afluente de un río y era llevado por la corriente.

Los héroes improvisados tienen un lugar aparte en los corazones de los amantes de los animales. La siguiente historia es un ejemplo real de esta afirmación, ya que cuando un acto heroico ocurre para beneficiar a seres especiales en nuestra vida, eso no tiene precio.

Cuando el instinto no basta, y estas formas de vida no pueden salir del peligro, es necesario que las acciones humanas se hagan evidentes y en la mayoría de los casos sin ningún tipo de retribución. Pero esto no fue el caso del taxista heroico Pedro Ospina.

El evento ocurrió en la ciudad de Medellín, Colombia, cerca del Terminal del Norte por la canalización de Moravia y el Parque Norte. Cuando Pedro de repente observó a una multitud de personas enfocando su mirada hacia el caudal del río decidió acercarse. La razón de esa situación se debía a que se encontraba un canino a punto de ser llevado por las aguas del río.

Antes de bajarse del vehículo, Ospina imaginaba que se trataba de un cuerpo sin vida, cuando verificó la razón de la curiosidad colectiva decidió tomar acción. «Cuando miré y vi un perrito que estaba allá, entonces no dudé dos veces en quitarme la camisa y bajar con ayuda de un lazo y escalera que me había facilitado y ahí mismo me bajé, no quería que ese animalito se lo llevara la corriente» dijo el heroico taxista.

Cuando Ospina iba a tomar al perro, este estaba muy asustado, además parecía que tenía mucho frío. Una señora que observaba el rescate le dijo al taxista que ella era capaz de adoptar al canino.

«Casi que no lo tomo, pero ya después se calmó y lo pude sacar del río. Mi objetivo es que quede en buenas manos, yo la verdad amo a los animales”, puntualizó Pedro Ospina, el héroe de esta historia.

Todas las personas que observaron el episodio aplaudieron las acciones heroicas y subieron imágenes de este acto en las principales redes sociales. Ospina tuvo su momento de gloria, el perro sé salvó, las personas que observaban quedaron felices y ahora una señora cuenta con una nueva mascota, es decir un acto heroico que benefició a todos.

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