ANIMALES

Tiburón se apresura para abrazar a un buzo cada vez que lo ve. Ya son varios años de amistad

El escualo reconoce a su amigo y se deja acariciar por él.

La reputación que tienen los tiburones está ligada a la depredación. Pero esta situación no es la que describe la relación de un buzo experto con una hembra de la especie Port Jackson, que durante siete años han interactuado de una forma singular.

Rick es el nombre del buzo que identifica al peculiar escualo por las marcas en su cuerpo. La hembra lo reconoce a la distancia, se deja acariciar y posa para la cámara.

“Empecé a jugar con ella hace como siete años, cuando era una bebé de solo seis pulgadas de largo. Me acerqué a ella con cuidado para no espantarla; después empecé a acariciarla con delicadeza. Cuando se acostumbró a mí; comencé a acurrucarla entre mis manos y a hablarle con dulzura a través de mi regulador” menciona Rick.

“Hice esto todos los días en la primera temporada que ella apareció aquí. Luego en las temporadas siguientes, ella me reconocía y nadaba hasta mí para que la acariciara. No tardó mucho en acostumbrarse a mí, hasta el punto en el que ella aparecía nadando a mi lado mientras yo pasaba, y me daba toques en las piernas hasta que extendiera mis brazos para abrazarla”, explica el profesional acuático.

“La mayoría de los buzos no pueden creer esto la primera vez que lo ven. Yo no le doy alimento ni a ella ni a ninguno de los otros tiburones con los que juego. Básicamente, los trato como trataría a un perro” menciona Rick que prefiere sumergirse en la costa de Nobbys Beach en New South Wales, Australia.

La intención de Rick es que la idea que se tiene de los tiburones cambie. “El concepto erróneo más grande acerca de los tiburones es que son peligros incontrolables que buscan a las personas para afectarlas” menciona el profesional.

El buzo ha realizado esa actividad por más de 27 años y cuenta con su propia escuela de buceo. En las clases menciona su conciencia de que el ser humano es mucho más peligroso que los escualos. Cabe decir que cada año pierden la vida al rededor de 100 millones de tiburones por la mano del hombre.

Rick ha nadado con tiburones banjo, tigre, toro, martillo, e incluso el colosal blanco. Pero su preferida es quien se deja hacer mimos por él. Ojalá la amistad dure por mucho tiempo.

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