ANIMALES

Perrita adoptada se vuelve la trabajadora con la mejor sonrisa de esta tienda

Visitar Home Depot le ha servido como terapia.

En el refugio Kentucky River Regional se encontraba una perrita que tomó el corazón de Jackie Rivers. Al percibir este nuevo amor decidió llamar a la canina como «Heaven». A pesar de que mostraba cierto temor, la nueva madre empezó a propiciar con su nueva can-hija la interacción con otros seres humanos.

En la búsqueda de nuevos espacios para que Heaven tomara confianza, Jackie la llevó a una tienda por departamentos que permite el ingreso de mascotas. En este recinto las personas son entrenadas para cuidar tanto de los clientes como de los animales por lo que la dinámica se tornó muy positiva.

A medida que Jackie y Heaven visitaban la tienda conocida como Home Depot, se incrementaba la confianza en la canina. Sin saber con exactitud que vivió la perra antes de ingresar al refugio, Rivers pudo percibir que estas visitas le hacían muy bien.

Para describir lo que hace la perra en la tienda y la reacción de algunas personas, Jackie comenta lo siguiente: «Ella solo se sienta y mira. Siempre terminan diciendo que necesitaban ese estímulo. Es como si tuviera un sentido de quien necesita que se le demuestre que es amado ese día, ¡y uno de sus lugares favoritos para hacerlo es Home Depot»!

Los empleados de la tienda le obsequiaron a Heaven un delantal de la tienda antes mencionada. Así que cuando Jackie se dispone a visitar Home Depot, solo toma el accesorio naranja que lleva el logo distintivo de la empresa y lo sube al coche. En seguida la perrita mueve su cola en señal de alegría.

Cuando Heaven llega a la tienda, parece una empleada más. Se pasea por los pasillos y responde de manera afable y con una sonrisa a los clientes del lugar. Cuando se le hace cariño, no duda en ponerse panza arriba y dejarse mimar.

«Las visitas a Home Depot comenzaron como una forma de ayudarla con sus miedos. Se ponía nerviosa con los lugares y sonidos nuevos, así que íbamos durante cinco minutos y ella recibía todas las delicias. Luego comenzamos a ir más para exponerla a más cosas dentro de la tienda» mencionó Jackie.

Aunque Heaven no es una empleada más de la tienda, se comporta como tal. También se ha ganado un lugar en el sitio de descanso de los trabajadores, hasta el punto que existe una fotografía suya en la pared de la sala destinada para tomar café o té.

Para describir un poco la rutina de estas dos nuevas amigas, Rivers reconoce que cuando tiene mucho tiempo sin venir a la tienda, a la perrita le hace falta. Por lo que decidió dejar el delantal en el coche de manera permanente, para mantenerle la esperanza viva.

«Lo guardo en el auto para que siempre estemos listas. Tan pronto como se da cuenta de que entramos en el estacionamiento, se emociona hasta que le pongo [el delantal] y luego se va hacia el ‘trabajo’. Ella camina como si fuera la dueña del lugar» agregó Jackie Rivers.

«Ella es el ejemplo perfecto de lo que sucede cuando conoces a alguien donde estás y amas incondicionalmente. Pasó de estar asustada a ser la perra más feliz» mencionó Jackie a un medio de comunicación.

El único inconveniente de esta terapia, es que Jackie siempre termina comprando algo en la tienda, por lo que debe gestionar muy bien su presupuesto. Ahora bien, algunos están pensando en usar a Heaven como estandarte publicitario y monetizar esta dinámica, pero eso no es realmente importante ni para la perrita ni para su feliz dueña.

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