ANIMALES

Duerme afuera de su casa y despierta con una gatita ronroneando encima de él

La gata sorprendió al dueño de la casa.

Ali Safa estaba disfrutando de un rato de descanso en su casa en Canberra, Australia. Se había quedado observando un poco de su jardín cuando decidió descansar los ojos, después de una sesión de videojuegos. Cuando se quedó dormido algo interrumpió su sueño.

Era una gatita audaz que no dudó en colocarse en el abdomen de Safa. Al parecer la minina acostumbraba a pasearse por ese jardín y cuando vio que el dueño de la casa estaba tendido en uno de los muebles, no dudó en saltar para compartir una pequeña siesta.

Safa mencionó a un medio de comunicación lo siguiente: «Estaba tomando una siesta en el banco de nuestra casa y, como dos horas más tarde, me desperté y la encontré apenas dormida en mi abdomen. Al principio, pensé que era una rata».

Al observar como estaba tan cómoda la gatita, en Safa se movió algo en su corazón. Miró sus rasgos felinos y sus patas sucias y aun así no pensó en deshacerse de ella. Inclusive reflexionó en adoptarla de forma inmediata.

Para Safa no es algo natural tener muchos amigos. Por razones laborales su tiempo para socializar es muy limitado, por lo que la aparición de la felina, permitió que en su corazón se abriera para meditar. Jamás iba a pensar que se podía encontrar una compañera de esta categoría.

Mientras seguía pensando, tomó su teléfono y le sacó una foto a la felina. Además, tomó una selfie donde sale la gata y la subió a una red social. En todo este momento la nueva amiga no dejaba de ronronear.

Safa decidió ponerle el nombre de «Ángel» a su nueva amiga. Lo que le termino de convencer de quedarse con ella fue que la minina no se resistía al baño, algo que no es común en estos animales. “Realmente no hay reglas de la casa contra las mascotas en mi familia y parecía que le vendría bien un poco de familia… me quedo con ella» puntualizó Safa.

Después de una revisión se determinó que Ángel estaba sana y no poseía ningún microchip. Ali la llevó al supermercado local, donde le compró comida y algunos juguetes. Solo han pasado dos semanas desde entonces, pero todo ha cambiado para mejor en esta nueva relación afectiva.

«Todo lo que puedo decir es que ella es la gata más divertida con la que he jugado. Todo lo que ella hace es vagar alrededor de mí todo el día queriendo caricias o para jugar. Estoy en mi computadora portátil trabajando y ella simplemente salta a mi teclado y se sienta entre mis brazos. Recogerla y dejarla en el suelo no es de ayuda porque simplemente salta de nuevo hasta que consigue las caricias que quiere» terminó Safa.

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