ANIMALES

Pez enseña su mejor sonrisa a su amiga humana que viene a visitarlo casi todos los días

La fémina quedó admirada y ahora va a verlo cada vez que puede.

Pocas cosas causan tanta admiración como la vida existente en el lecho marino. Y la apneista y fotógrafa Yuki Nakano puede dar fe de ello. La intrépida mujer aprovecha al máximo el tiempo que necesariamente debe pasar en las profundidades del mar.

Su hogar se encuentra en Hawái, y en su vida la fauna marina ha sido uno de sus mayores disfrutes. Lo hace al nadar con animales marinos de diferentes especies, sin embargo, un día se quedó enamorada de la bella sonrisa de un pez erizo, tanto, que decidió ir a verlo a diario.

Yuki no acostumbra contemplar a los animales marinos muy de cerca, para no interferir con su hábitat. Aunque en esta oportunidad el que se acercó fue el pez sin ningún tipo de precauciones, así que Yuki, no desaprovechó la ocasión para conocerlo más de cerca.

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En su primer encuentro la fotógrafa se percató del afectamiento en su ojo derecho, sin mencionar los problemas motores que se evidenciaban cuando se desplazaba en el agua. Pero esto no fue impedimento para que el pez quisiera socializar con Yuki.

«Cuando lo vi por primera vez, me preguntaba por qué se quedaba en el mismo lugar, porque normalmente se iría» mencionó la mujer. La limitada visión del pez no evitaba que reconociera a Yuki cada vez que ella lo iba a visitar, y al parecer hasta sonreía cuando la veía, daba la impresión de que la saludaba muy contento. Su nueva amiga lo encontraba siempre en el mismo punto.

Un mes después pasó algo que causó preocupación en la deportista, y es que el pez no llegó a su acostumbrada cita. Yuki se imaginaba que algo no andaba bien, aun así, no dejó de asistir al sitio en el que se veía con el pez, con la esperanza de que en algún momento volvería.«Lo conocí durante días y de repente se fue. Creí y esperé para volver a verlo» señaló.

Yuki no estaba equivocada, pues luego del tercer mes de asistir al mismo lugar, el mencionado pez apareció. ¡Qué felicidad sintió Yuki al volver a contemplar su bella sonrisa! Y no solo eso, sino que el afectamiento que tenía ya no estaba. Ambos estaban muy contentos con el reencuentro.

«Estaba feliz que regresara y murmuré con el corazón: ¡Bienvenido de nuevo! Te he estado esperando» mencionó la mujer enamorada de este pez. Las publicaciones relativas a este encuentro se hicieron virales en las redes sociales.

«Hace felices a todos. Me gusta pensar que ahora es el pez hawaiano más famoso» concluyó Yuki. A veces un pequeño gesto de parte de alguien, puede dejar una marca indeleble en el alma. Y precisamente eso fue lo que hizo este pez con la apneista.

Es una amistad poco común, pero que nos deja una hermosa lección de vida. El hombre puede cuidar y disfrutar de su entorno, sin alterar el equilibrio de este. Además de crear conciencia en el cuidado de una fauna terrestre y acuática.

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