ANIMALES

Colocan un banquillo en la pared para que su perro pueda saludar a los perros vecinos

El gesto por parte de la familia hace posible esta entrañable amistad.

Es complicado imaginar a perros tan grandes como un gran danés y un labrador hacer algo distinto que no sea tratar de afectarse entre sí, sin embargo, por muy difícil que esto parezca, eso no es lo que ocurre entre Giuseppe, Vito y Bambino. Es tan sólido el lazo de amistad que la familia tuvo que improvisar un pequeño banco para posibilitar su interacción social.

El banquillo en cuestión le permite a Giuseppe ver por encima de la pared a sus dos amigos, quienes no tienen ningún problema para mirar por encima de la pared que los separa. Giuseppe no es tan alto como sus amigos, pero eso no impide desarrollar el mencionado vinculo afectivo.

Para Vito y Bambino, la llegada de Giuseppe ha sido por demás conveniente. El labrador tiene muy buen carácter y le gusta jugar con sus nuevos amigos. Cuando quiere llamar la atención de los daneses, se sube en el banquillo y comienza a llamarlos.

Vito y Bambino son de un carácter un poco más serio. Pero a pesar de su aspecto señorial, no se cierran a nuevas amistades. Para los daneses la aparición de Giuseppe ha enriquecido su vida de una forma interesante, hasta el punto que se ven todos los días por encima del muro.

Afton Tarin dueña de los dos daneses mencionó a un medio de comunicación lo siguiente refiriéndose a Giuseppe: «Ha intentado muchas veces saltar y oler a sus grandes amigos perros cada vez que estamos afuera». Sus llamados eran escuchados por la familia de Vito y Bambino, de forma reiterada.

Robert Carnes, padre de Giuseppe, dijo: «Giuseppe saltaba tan alto como podía y trataba de saludar. Siempre decía: Si solo tuvieras un banquillo». Así que la familia del labrador colocó el banquillo olvidado en la cochera y lo habilitaron para el canino.

Robert tomó una foto con su móvil y se la mandó a la dueña de los daneses. La intención era compartir la ocasión en que se construyó un puente afectivo en vez de incentivar un muro. La imagen en cuestión también fue publicada en las redes sociales generando comentarios positivos.

«Mi reacción inicial fue reír. Al ver sus pequeñas patas completamente extendidas y su cola borrosa por moverse demasiado rápido, no pude evitarlo. Es tan increíblemente lindo. Definitivamente, te da una sensación de bienestar» mencionó Afton Tarin.

Estas dos familias decidieron juntarlos para salir a pasear. Esto ha mejorado su amistad entre los caninos y los vecinos. En ningún momento se han visto momentos de enemistad entre Giuseppe Vito y Bambino. Pareciera que fueran hijos de la misma madre.

«Los chicos se disfrutan mucho. Es muy agradable tener ese tipo de relación con nuestros vecinos de al lado», mencionó la dueña de los daneses. Estas historias son realmente inspiradoras para la humanidad, donde se ve lo importante que es generar vínculos.

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