ANIMALES

No tiene suficiente, pero prefiere que le falte comida a él y no a sus gatos

No le importa quedarse sin comer si así puede ayudar a sus amigos felinos.

Loong es un tailandés que no cuenta con un techo y aun en su condición, hasta deja de alimentarse con tal de darle algo a los gatos que están en una situación similar a la de él. Estas acciones los felinos sin duda lo agradecen.

Hay quien se pregunta cómo es que alguien que no tiene donde vivir y con muy pocos o ningunos recursos, deja su propio plato de comida del día para dárselo a los gatos que al igual que él, tampoco tienen un techo seguro donde resguardarse.

Loong ha demostrado que no hace falta contar con abundantes recursos para brindar apoyo a los pequeños indefensos que están en condición de calle.

Sus pocas ganancias hacen que su generosidad sea exaltada.

Para poder cubrir los gastos de alimentación de los felinos y la suya propia, vende limones. Lo resaltante y que está a vista de todos, es el letrero que aclara para qué será utilizado el dinero de la venta.

Su historia ha sido motivo de reflexión para quienes son testigos de las acciones de aquel que podría considerarse un modelo de compasión. No hay duda de que su propia vivencia ha hecho de la falta de hogar un tema sensible para él, así como la alimentación de los animales de la calle.

Una mujer, llamada Warunya Wattanasupachoke, se dio cuenta de que Loong vendía limones, y que lo acompañaba un letrero que decía que las ganancias se usarían para pagar la comida de los gatos, esto, definitivamente llamó la atención de los que pasaban por allí.

Gracias al letrero, las ventas cubrían sus gastos de alimentación, hasta podía darle buena comida a los gatitos. «20 bahts (moneda tailandesa) por bolsa, las ganancias pagarán los gastos de comida de los gatos callejeros«, era lo que estaba escrito.

No solo le iba bien con la venta de limones, ocasionalmente recibía ayuda de los transeúntes, cuando se daban cuenta de que Loong no quería hacerse una carga para la sociedad. Era evidente que quería hacer algo útil.

Aunque es muy poco lo que tiene, Loong es un hombre muy feliz, y esto se evidencia en su trato con la gente. No es un individuo amargado y mucho menos es peligroso. Eso si, no oculta su sonrisa ante las cámaras. 

Loong en algunas oportunidades se ha acostado sin comer, pero eso no le importa mucho. Si él sabe que los gatos a su cuidado están bien, no le importa nada más.

La voluntad de este individuo es impresionante. Son pocos los seres humanos que pueden desarrollar un amor que sobrepasa su capacidad.

«No deberíamos juzgar a las personas basándonos en su apariencia. Loong Dum es un ejemplo. A pesar de no tener hogar y lucir desaliñado, tiene un gran corazón» mencionó Warunya.

«No me importa saltar mis comidas, pero los gatitos necesitan comer», mencionó a un medio de comunicación, este espectacular ser humano que carece de riquezas, pero lo sobra humanidad.

Loong es muy feliz ayudando a otros. Cuando tiene la oportunidad de prestar algún servicio lo hace sin dudar. Esto le ha generado la simpatía de todo el que lo conoce. Cabe destacar que hoy por hoy, Loong luce una transformación gracias al apoyo de la comunidad.

Su historia ha sido conocida en Facebook, donde algunas personas se han acercado para ayudar con ropa, comida y hasta un corte de pelo para el amoroso Loong.

Lover Cat Lover Dum es una página dedicada al cuidado animal que mencionó lo siguiente de este ser humano: «Tu apariencia externa no importa. Al final del día, tu valor se define lo buena persona eres».

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