ANIMALES

Ciclistas escuchan un maullido en el bosque y encuentran a un gatito que fue dejado

En el bosque de Bretaña, Francia es muy común ver ciclistas de paseo o en sesiones de práctica. Celine y Daniel acostumbran salir en bici a las zonas boscosas, pero un día escucharon el maullido de un gatito, así que decidieron acercarse a ver qué le ocurría.

Por el fuerte sonido, era fácil deducir que estaba en necesidad de recibir atención, se encontraba completamente sola, así que ambos al ver su rostro sin esperanza, decidieron llevarla a casa. Daniel la tomó y la metió dentro de su prenda deportiva, y ella no le incomodaba en lo absoluto.

Celine cuenta lo que vivió en su encuentro con la gatita: «Cruzábamos un camino muy tranquilo y pasamos por un bosque sin casas cercanas, cuando de repente escuchamos un fuerte chirrido proveniente de un helecho al costado del camino«.

Al principio parecía que la gata no quería ni siquiera acercarse a los ciclistas, pero una vez que venció el temor, no pudo despegarse de sus nuevos amigos. Pasó de ser una temerosa y esquiva felina a la más dulce, ahora no quería separarse de ellos ni un momento.

Una de las cosas que Celine hizo fue acercarse lentamente y con un tono de voz cálido en breves instantes se ganó la simpatía de la pequeña. No pasó mucho tiempo antes de que la gatita saltara a sus brazos.

Entre sonrisas Celine cuenta: «Ella no me dejaba. Seguía trepando sobre mí. Sabíamos que teníamos que intentar llevarla a casa».

Trasladarla de una manera que no representara exposición para la seguridad de ella y de Daniel y Celine, era un reto, por lo distante del camino de regreso a casa. La escondieron muy bien, para ir por el auto y regresar por ella, fueron muy rápido a fin de que no se perdiera.

Se aparecieron con una caja, y apenas los vio corrió a sus brazos, Celine relata: «Tan pronto como salí del auto y la llamé, ella salió de su escondite y vino corriendo hacia mí». Una vez en casa, ya estaba segura y feliz, la llamaron Mini Kitty, y ahora era la amiga inseparable de Celine y Daniel.

Celine asegura acerca de la pequeña: «Es una gata preciosa, muy simpática y juguetona. Tan pronto como nos oye levantarnos, sube corriendo las escaleras para saludarnos».

En casa, Mini Kitty no es la única, pero sí la de menor edad, pese a ello, todos se llevan muy bien, incluso, el perro que hay en casa no puede resistirse a los encantos de esta hermosa felina. Cuando es la hora de la siesta, ambos se acurrucan, realmente es una enternecedora escena.

Mini Kitty ha sabido tomar el corazón de todos en casa, ya es costumbre que su lugar favorito sean los brazos de sus padres o de otros miembros de esta familia.

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