ANIMALES

Perrito lleva botellas a su cuidadora como agradecimiento por haberlo ayudado

El canino estaba viviendo experiencias negativas.

La historia de Cuache es realmente conmovedora en su principio. Este canino mestizo, con rasgos sobresalientes de Rottwailer, tuvo dueños los cuales no se preocupaban por él, esto conllevó que viviera experiencias negativas durante casi toda su vida.

Problemas ligados a su salud eran muy frecuentes, ya que no contaba con unos dueños que realmente lo quisieran y lo cuidaran como se debe. A todas estas, el hermoso perro pudo salir vivo gracias a que fue rescatado por personas que buscan ayudar a los animales más necesitados.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

Estos eventos ocurrieron en la población de Tampico, en México, pero fueron llevados al conocimiento del público en general a través de las redes sociales del Refugio Dejando Huellita. En la actualidad es un perro muy querido por todos a pesar de que sus primeros años fueron grises.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

La mamá de Guache, cuando se encontraba gestándolo, recibió tratos que jamás debería recibir un animal. Fue puesta a dormir a la intemperie, enlazada en la azotea, llevando todos los embates del sol y la lluvia. Casi no era alimentada y era muy delgada. Aun así tuvo a sus cachorros, y uno de ellos es el actual protagonista de esta historia.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

Debido a la vida que tuvo, Guache estuvo a punto de perder la vida, cuando fue visto por unos rescatistas. Fue puesto en las manos de una cuidadora que intentó darle un hogar, pero la independencia del canino no se podía contener.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

«Cuando vi su travesía supe que él no quería irse de su barrio. No le gusta que lo (enlacen) donde él no quiere porque hace todo por (irse)», dijo su cuidadora. Cuache ahora tiene doce años, y a pesar de que no le gusta vivir dentro de un hogar y prefiere ser libre, este recibe cuidados constantes por parte de la fundadora del refugio.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

«Amamos su existencia, amamos que haya llegado a nosotros porque no hay nada más motivante para iniciar un día laboral que te reciba un perrito moviendose, con una mirada feliz y con una enorme piedra en su hocico que apenas puede con ella», dijo un comunicado del refugio.

Refugio Dejando Huella, Tampico, Mexico.

Guache quizás no alargue su vida por más tiempo del que tiene previsto su organismo, pero lo cierto del caso es que sus muestras de agradecimiento no pararan hasta que sus ojitos no descansen.

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