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La historia del perro fiel que salvó la vida de 32 militares

Se encontraba en una misión cuando el canino calló en un campo minado.

El ejercito colombiano se encontraba patrullando una zona rural de Norte de Santander el 27 de enero del año en curso, cuando Iker, un pastor belga malinois, se encontraba junto a varios uniformados en labores de inteligencia, caminaba muy sigilosamente con la intención de evitar caer en alguna trampa mortal o ser emboscado por los criminales que dejan sorpresas ocultas y que serían capaces de dejar fuera de combate a su enemigo de la manera mas vil y despiadada.

“Estábamos buscando donde cambuchar (dormir). Revisábamos con cuidado el terreno, con la precaución que se debe tener en estos casos porque los delincuentes dejan trampas en cualquier sitio”, dijo el soldado profesional Diego Montenegro, cuidador de Iker.

“Lo que le pasó a él (Iker) es como si le pasara a un familiar, a un hermano, el dolor que sentí al verlo herido y casi sin vida, fue muy impactante, ellos terminan convirtiéndose en un miembros más de la familia”, dijo Montenegro.

Este soldado se refería a las heridas que sufrió Iker cuando localizó un explosivo debajo de la tierra, pero sin contar con la suerte de no alcanzar a sortearlo de la manera que acostumbraba hacerlo, activando la carga que lo dejó sin su pata derecha.

“Él (Iker) iba a dar el positivo de la mina, pero ellos son muy enérgicos, entonces entró muy rápido al terreno donde debía hacer el barrido, pisó la mina y se produjo la explosión”, recordó Montenegro.

El explica que lo que paso después fue clave para salvarle la vida, al que para el es su ángel de la guarda.

“Si no hubiera estado Iker hubiera caído yo o cualquiera de mis compañeros o el pelotón completo que patrullaba esa noche que éramos 32, nos salvó de perder la vida”, señaló el militar.

Hoy Iker vive muy estresado debido a lo que pasó, ya no es el mismo perro alegre, y lo realmente triste es como esta experiencia lo marcó, dejándolo sin su «patica». Se siente un perro débil y temeroso, los especialistas de la veterinaria esperan que sanen sus heridas para intentar crear una prótesis que le permita recobrar el ánimo y la fuerza que le sirvió para salvar a 32 militares que enfrentan cada día los peligros de las bandas criminales.

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